Inscripción

Inscriptions à l'université

La inscripción al CNM, A.C. incluyendo la cuota anual es de $250.00 MN (25 dólares). La cuota  del porno argentino anual es de $200.00 MN. Los socios tienen derecho a nombrar y ser nombrados miembros del Consejo Directivo y a tener descuentos en los eventos y publicaciones realizados por la Asociación.
Información general

El Consejo Nacional de Mastitis, A.C. es una asociación no lucrativa fundada en 1996. Desde entonces ha realizado 4 Congresos Nacionales, el primer Congreso Panamericano sobre el sexo argentinas “Control de Mastitis y Calidad de la Leche” y un “Simposio Nacional de Control y Tratamiento de la Mastitis Bovina”

Sus objetivos son proveer a sus miembros foros que les permitan intercambiar ideas y experiencias y obtener información reciente y relevante en las áreas de Control de Mastitis y Calidad de la Leche, así como servir como asesor en las áreas citadas.
Todos los métodos comerciales para producir leche tienden a proveer condiciones favorables para:
(1) la diseminación de microorganismos contagiosos de vaca a vaca en el momento del ordeño; y (2)
la diseminación de porno argentina organismos ambientales durante el intervalo entre ordeños. La mayoría de los
factores involucrados en la diseminación de microorganismos causantes de mastitis están bajo el
control directo de los dueños del hato y sus empleados. El desafío es identificar los factores
importantes y aplicar prácticas de manejo que minimicen sus efectos y que a su vez aumenten: (1) la
producción láctea; (2) la calidad de la leche; (3) las utilidades. Esto significa que todas las formas de
mastitis tienden a incrementarse en los hatos grandes, pero afortunadamente las prácticas de manejo
en esos hatos son superiores, esto hace que la mastitis sea menos importante que en muchos hatos
pequeños.
La investigación ha mostrado que la genética representa el 15 a 25% del incremento de la producción
láctea, mientras que el manejo constituye el 75 a 85% del incremento. Los factores de manejo de
mayor importancia incluyen: (1) nutrición del hato; (2) control de las enfermedades, incluyendo la
mastitis; (3) mantenimiento de un ambiente higiénico y libre de tensión; (4) comportamiento
reproductivo; (5) manejo de las vacas secas; (6) mantenimiento de registros adecuados; (7)
producción de reemplazos; (8) desecho; y (9) entrenamiento de los empleados.
Es importante reconocer que la mastitis en raras ocasiones es el resultado de un sólo factor de
manejo, sino consecuencia de la interacción de varios factores que interactuan conjuntamente para
incrementar la exposición de la ubre y las tetas a los organismos causantes de mastitis y que
predisponen a las vacas a infecciones intramamarias reduciendo su resistencia natural a la enfermedad.
Esos factores incluyen, pero no están limitados a: (1) el ambiente al cual esta expuesto el hato; (2) los
tipos de organismos causantes de mastitis presentes en el hato y ambiente; (3) las prácticas de manejo
empleadas; y (4) la gente responsable del manejo y ordeño del hato. Un estudio realizado en
Dinamarca hace algunos años reveló que los factores responsables de mastitis pueden ser clasificados
como sigue: (1) máquinas de ordeño=6%; alojamientos y ambiente=25%; (3) genética=20%; y (4)
manejo=47%. Observe que el principal factor es el manejo. Además, los otros factores son
influenciados por la gente responsable del manejo del hato, por tanto, se puede argüir que todos los
tipos de mastitis están asociados con las prácticas de manejo del hato usadas.

Selección de los reemplazos del hato

Selección de los reemplazos del hato

Se debe enfatizar en la importancia que tiene hacer una selección extremadamente cuidadosa de los
reemplazos del hato. El autor ha trabajado durante mucho tiempo con muchos hatos con problemas
de mastitis que se originaron de animales comprados. La compra de vacas maduras fue la fuente del
problema en la mayoría de los casos, pero la compra de vaquillas también ha sido el origen de muchos
microorganismos causantes de mastitis. Cada granjero lechero debe trabajar con el veterinario para
establecer un programa de bioseguridad efectivo para prevenir la introducción de enfermedades,
incluyendo la mastitis en el hato lechero.
La mayoría de los granjeros lecheros y sus veterinarios están concientes de la necesidad de hacer
pruebas de brucelosis, tuberculosis y otras enfermedades en los reemplazos potenciales, pero muchos
pasan por alto la importancia de hacer pruebas para mastitis. Es imperativo que cambie esta actitud si
se desea evitar problemas de mastitis y continuar con el progreso realizado en el control de la mastitis.
Los granjeros lecheros que están considerando comprar animales de reemplazo de un hato en
particular deben hacer al menos lo siguiente:
$ Obtener una muestra de la leche del hato prospecto para su cultivo en el laboratorio. Un sólo
estudio de muestras individuales de la leche del hato detectaron: (1) 80.4% de hatos infectados
con Streptococcus agalactiae (la cifra puede ser más alta en hatos grandes); (2) 59.6% de los
hatos infectados con Staphylococcus aureus; y (3) 33.3% de los hatos infectados con
Micoplasma. Los resultados de más de una prueba serán más confiables que los resultados de
una sola prueba. Se deben tomar precauciones extremas cuando exista evidencia de la
presencia de patógenos infecciosos, tales como Streptococcus agalactiae o especies de
micoplasmas. Así mismo, no se deben comprar vacas portadoras de infecciones crónicas con
Staphylococcus aureus.
$ Revise los datos de CCS del hato en cuestión, incluyendo los registros de Mejoramiento del
Hato Lechero (MHL, DHI). Tendencias hacia arriba deben indicarnos ser precavidos. Es
astuto realizar una prueba de California (CMT) en la leche de animales lactantes. Las vacas con
una CMT de 1 o mayores o con evidencia de enfermedad de la ubre deben ser rechazados.
$ Revise las cuentas bacterianas en la leche del hato y si es posible la información acerca del los
tipos de microorganismos aislados de la leche del hato.
$ Inspeccione los registros de mastitis clínica.
$ Asegúrese que las vacas lactantes compradas como reemplazos están libres de residuos de
drogas. Se debe realizar una prueba para detectar residuos de drogas en la leche de todos los
animales de reemplazo antes de mezclar la leche con la del hato.

Genética y mastitis

Genética y mastitis

Como se mencionó anteriormente, la genética constituye del 15 al 25% del comportamiento de las
vacas lecheras, aunque existe evidencia de que puede ser hasta del 38% en las vacas productoras
actuales. Los toros constituyen hasta el 94% del mejoramiento en el comportamiento productivo
asociado con la selección de los padres.
La correlación genética entre la cuenta de células somáticas (CCS) y la mastitis clínica es de alrededor
del 0.7%, indicando que la CCS es un buen indicador de la posibilidad de mastitis. La correlación
genética entre la producción láctea y la mastitis clínica es cercana al 0.3 (o 30%), indicando que la
selección de vacas para elevada producción también seleccionará para una ligera mayor
susceptibilidad a la mastitis. La heredabilidad de la CCS es de aproximadamente 0.1, indicando que
alrededor del 10% de la diferencia en la CCS entre vacas es debida a genética.
La disponibilidad de los rangos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de Norte
América para predecir la capacidad de transmisión de la CCS permite a los granjeros seleccionar a los
toros basándose en su capacidad para dar hijas con tasas bajas de mastitis. Debido a que la
producción láctea elevada y tasas de mastitis están correlacionadas positivamente, se debe enfatizar
en que la selección de resistencia a la mastitis puede resultar en la selección de bajas tasas de
mejoramiento en la producción de leche. Sin embargo, los granjeros lecheros deben enterarse que no
todas las hijas de toros de alta producción tienen altas tasas de mastitis.
Los especialistas en lechería recomiendan enfatizar en el Índice de Mérito Neto al seleccionar los
sementales porque éste índice combina los valores económicos de la Capacidad de Predicción de
Abilidad para: (1) producción láctea; (2) producción de grasa; (3) producción de proteína; (4) vida
productiva de las hijas; y (5) CCS. El uso de éste índice reducirá la tendencia hacia un incremento de
la mastitis y proveera un mejoramiento continuo de la producción láctea y vida productiva. El
progreso genética hacia la reducción de la CCS y mastitis será lento, pero el énfasis continuo en el
Índice de Mérito Genético está garantizado y alentado.
Reproducción y mastitis clínica
Estudios recientes han demostrado que la presencia de mastitis clínica reduce la eficiencia
reproductiva. Los días al primer servicio fueron significativamente mayores en vacas con mastitis
clínica antes de la primera inseminación (93.6 días) que en vacas sin mastitis clínica (71.0 días). El
número de servicios por concepción también fue más elevado en vacas con mastitis clínica después
del primer servicio (2.9) que en vacas con mastitis clínica antes del primer servicio (1.6). Las vacas
sin mastitis clínica o que desarrollaron mastitis clínica después de haber sido diagnosticadas preñadas,
necesitaron 1.7 servicios. Los días a concepción fueron de 113.7 días para vacas con mastitis antes de
la primera inseminación, 136.6 días para vacas con mastitis después de la primera inseminación y 92.1
días para vacas que no tenían mastitis clínica o que desarrollaron la condición después de haber sido
confirmadas preñadas.